La causa de la Ansiedad y Depresión, muchas veces no es mental

La mayoría de nosotros nos sentimos con mucha ansiedad en algún momento de nuestras vidas, especialmente cuando nos enfrentamos a situaciones tan importantes como el desempleo, la pérdida de un ser querido, un divorcio o una enfermedad grave.

Nos sentimos ansiosos de vez en cuando, antes de los exámenes, una entrevista de trabajo o facturas pendientes. A menudo nuestros amigos y seres queridos nos aconsejan terapias para sentirnos mejor o incluso medicamentos. Pero no, no todo está en tu cabeza.

La terapia puede ser tremendamente efectiva para muchas personas y los medicamentos son útiles en ciertos casos. Pero eso no es suficiente.

A pesar de la terapia y los medicamentos, la mayoría de las personas aún continúan sufriendo. Y hay una buena razón para ello … en realidad hay ocho buenas razones. ¡A veces la causa detrás de la ansiedad y la depresión no es mental en absoluto! Es física. Por lo tanto, si sufres algo más que la desgana de un lunes por la mañana, mira si alguno de estos factores pueden aplicarse a tu caso.

    • Desequilibrios de azúcar en la sangre: este es uno de los desencadenantes más comunes de los problemas de salud mental. Si te apetecen dulces, café o cigarrillos, esto puede ser un problema para ti. Todos estos factores pueden afectar a tus niveles de azúcar en sangre. Los picos y caídas de azucar son responsables de que tengas dificultad para concentrarte, cambios de humor, irritabilidad, arrebatos de ira, ataques de llanto, mareos y palpitaciones.
    • Dependencia a las drogas: aquí no solo me refiero a la cocaína, la marihuana, el éxtasis, la heroína, sino también a los analgésicos de venta libre, el tabaco y el alcohol. El uso de estas sustancias puede provocar ansiedad, depresión, paranoia y percepciones alteradas.
    • Alergias a los alimentos, intolerancias y toxicidad por metales pesados: si sufres cambios de humor sin razón aparente, una posible razón podría ser que estás reaccionando a algo que estás comiendo. La sustancia más común relacionada con los problemas de salud mental es el gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno. Otros alimentos que causan este tipo de reacciones incluyen productos lácteos, levadura, mariscos y nueces. Tener un alto nivel de mercurio, plomo y cadmio puede provocar síntomas de ansiedad, paranoia, fobias, falta de concentración, ira, hiperactividad, nerviosismo, dolores de cabeza o migrañas.
    • Tiroides: una tiroides lenta puede ser otro culpable detrás de esos sentimientos de ansiedad, depresión, fatiga y confusión mental. Puedes pensar que estás cansado porque tienes poco hierro y por tanto puedes asimilar menos oxígeno en tu cuerpo, pero es probable que no estés terriblemente anémico, sino que tengas “problemas de tiroides”. Pide a tu médico un análisis para evaluar los niveles de hormona estimulante de tiroides (TSH), niveles libres de hormonas tiroideas, y pruebas de anticuerpos para evaluar la autoinmunidad. La razón por la que sugiero esto es que los niveles de hormona tiroidea cambian constantemente según lo requiere tu cuerpo, por lo que un análisis de sangre rutinario no es una prueba precisa de lo que está sucediendo con tu tiroides.
    • Exceso de histamina: la histamina es un neurotransmisor que se libera como respuesta a una reacción alérgica y por eso el tratamiento más típico de las alergias se realiza proporcionando antihistamínicos. Sin embargo, algunas personas producen demasiada histamina y eso causa mucho más que una nariz tapada, picazón y ojos llorosos. Los síntomas de la histamina en exceso son miedos o compulsiones anormales, depresión, TOC, llanto fácil, náuseas, tensión interna y pensamientos suicidas.
    • Bajos niveles de vitaminas B3, B6 y B12: estas tres vitaminas del complejo B son cruciales para una salud mental óptima. La deficiencia de estos nutrientes vitales puede llevar a sentirse desconectado, ansiedad, tensión interior, abatimiento continuo, cambios de humor frecuentes, tener delirios o ilusiones y sospechas de las personas.
    • Desequilibrio suprarrenal: El exceso de adrenalina puede provocar un estado de alta ansiedad, mientras que niveles bajos pueden desencadenar la depresión. El estrés crónico puede ser causado por la secreción excesiva de hormonas suprarrenales (la respuesta de lucha y huida) y eventualmente llevar al agotamiento durante un período de tiempo.
    • Desequilibrio de los neurotransmisores: los neurotransmisores son mensajeros químicos esenciales utilizados por las neuronas en el cerebro para enviar y recibir señales electroquímicas dentro del cerebro y facilitar la comunicación con todos los otros sistemas de órganos en el cuerpo. Estos potentes neuroquímicos son responsables de regular prácticamente todas las funciones de la vida, como el rendimiento cognitivo, físico y mental, el ciclo del sueño, el peso, la percepción y respuesta al dolor y nuestros estados emocionales. Los desequilibrios en los niveles de neurotransmisores se producen debido a las siete razones anteriores, la dieta constante (incluida la moda baja en grasas) y prepara el escenario para los trastornos del estado de ánimo, la ansiedad y la depresión.

Si has sufrido alguno de los síntomas anteriores, esto es lo que puedes hacer:

Haz que un médico controle tu nivel de azúcar en la sangre. Asegúrate de tener una dieta con alimentos “reales” y no con sustancias similares a los alimentos. Prueba una dieta que omita el gluten, productos lácteos y alimentos que sospeches que pueden ser un problema. Comprueba si notas mejoría. Reintroduce los alimentos eliminados de a uno por vez. Si notas que los síntomas vuelven, eso indica que tienes algún grado de sensibilidad a estos alimentos. Haz que un médico controle tu tiroides. Un análisis de cabello o análisis de orina es la clave para detectar metales pesados. Comprueba tus niveles de histamina con un simple análisis de sangre. Si los niveles son altos, es útil suplementarse con vitamina C. Una dieta saludable, una digestión óptima y la reducción del estrés pueden ayudar a mejorar la salud mental.

Si has probado con medicamentos, psicoterapia o has agotado lo que la medicina convencional te ofrece, ¡no te dés por vencido y te resignes a aceptar la ansiedad o la depresión como una forma de vida! La investigación científica y más de 20 años de resultados clínicos comprobados, nos demuestran que los suplementos de aminoácidos son al menos tan efectivos como los productos farmacéuticos cuando se tratan los trastornos del estado de ánimo, especialmente la ansiedad y depresión, sin los efectos secundarios tan dañinos. Un tratamiento neuro nutriente bien dirigido por un especialista, te indicará la combinación específica y dosis terapéutica de aminoácidos, vitaminas y minerales que promueven el equilibrio neurológico con los químicos naturales de tu cuerpo. Te establecerá una dieta para apoyar la química saludable de tu cerebro y tu cuerpo, logrando resultados más rápidos y económicos que con medicamentos y sobre todo con menos efectos secundarios . Trabajar con un médico y terapeuta capacitado y de apoyo es muy importante, pero explora qué más puede estar detrás de tus síntomas. Un programa basado en la neurociencia que equilibra la química corporal y cerebral, acelera la recuperación de problemas de salud mental, también puede profundizar en la práctica espiritual y la conexión podría ser la alternativa efectiva y natural a su recuperación.